Silla moji

Nagoya, Japón
2018

Un tablero curvo y cuatro patas atornilladas es todo cuanto se precisa para la construcción de esta sencilla silla con reminiscencias japonesas destinada a ocupar espacios de espera y reunión. Ideada para ser repetida, el bisel y la curva de su asiento permite a su vez relacionarla con cada una de sus idénticas compañeras. Una sutil predisposición, que hace de este un objeto completamente natural cuyo conjunto configura una suerte de mecanismo que podría tildarse de básico, evidente o fundamental.

Equipo de proyecto
Takeshi Kato