Apartamento Calasanz
El apartamento Calasanz transforma una vivienda en Albacete en un espacio continuo. Sin tabiques que dividan los espacios principales, son los techos los que ordenan la planta: bandas bajas que ocultan vigas, instalaciones e iluminación se alternan con planos elevados que definen, sin cerrarlos, la cocina, el comedor, el estar y el estudio.
Madera, piedra natural y un blanco cálido componen una paleta breve. Volúmenes de madera organizan el recorrido, un zócalo de piedra enlaza las estancias y una luz indirecta, nacida en el borde de cada techo, hace flotar sus planos y construye una atmósfera serena y doméstica.
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David Zarzoso