Casa de los Gigantes

Estancia de la Casa de los Gigantes con techo de viguetas y luz desde el fondo

Ubicada en el barrio valenciano de El Cabañal, la casa de los gigantes aparece como una obra singular dentro del histórico distrito de pescadores. Su innovación, más allá de estar basada en el empleo de tecnologías de vanguardia fuera de todo contexto, radica en la profunda actualización histórica que en ella se produce.

Fachada de la Casa de los Gigantes en El Cabañal, Valencia, con balcones y puertas de madera
Estancia de la Casa de los Gigantes con piedra clara y luz lateral
Celosía de listones de madera en la fachada de la Casa de los Gigantes
Animación de la luz y las sombras sobre la escalera de piedra de la Casa de los Gigantes

La estrategia material recurre a lo propio del lugar: piedra natural, enfoscados de cal, madera. Las bóvedas de revoltón de planta baja se conservan y enlucen. En el nivel superior, las viguetas originales de cubierta se recuperan para construir el nuevo forjado, junto a un antiguo muro que se deja a la vista, como un fragmento de memoria. En el patio, restos de los muros originales conviven con los nuevos recercados de piedra y el enfoscado de cal y arena. Todo ello se resuelve con encuentros precisos y sin estridencias.

Techo de viguetas recuperadas de la Casa de los Gigantes con luz rasante
Plantas de la Casa de los Gigantes
Patio interior de la Casa de los Gigantes con pasarela en la planta superior y un banco
Cocina de la Casa de los Gigantes con armarios blancos y carpintería de madera
  • Detalle de ventana y piedra en la Casa de los Gigantes
  • Detalle del umbral y el pavimento de piedra de la Casa de los Gigantes
Escalera de la Casa de los Gigantes con la sombra de la rejería sobre el muro

La escalera se articula como el corazón de la casa. Un volumen enteramente revestido de piedra, casi una gruta, cuyas juntas dibujan el perfil de los peldaños, manifestando el ensamblaje de las distintas piezas, de hasta 8 cm de espesor. El despiece aloja la iluminación dejando escapar finas líneas de luz entre la piedra. Por la mañana, la sombra de la rejería de fachada se proyecta sobre sus paramentos, y el recorrido entre niveles se convierte en una experiencia lenta de reflejos, penumbra y claridad, con una materialidad característica.

Volumen de piedra de la escalera bajo las viguetas de madera de la Casa de los Gigantes
Escalera revestida de piedra, a modo de gruta, en la Casa de los Gigantes
Secciones transversales de la Casa de los Gigantes
Escalera de piedra bajo el techo de viguetas de la Casa de los Gigantes
  • Escalera de piedra de la Casa de los Gigantes con la sombra de la barandilla sobre el paramento
  • Peldaños de piedra con una sombra diagonal en la Casa de los Gigantes
Habitación de la Casa de los Gigantes con techo de madera y un cuadro apoyado en el suelo
Planta general de la Casa de los Gigantes
Alzado general de la Casa de los Gigantes en su calle

En fachada, un nuevo pórtico de piedra enmarca paneles grabados y una celosía de listones de madera tras la que asoma un vidrio serigrafiado. Allí el propietario, artista de profesión, inscribe una procesión de gigantes que da nombre a la obra. Con ella recupera una vieja costumbre del barrio, la de las casas que hacían de su fachada un retrato del carácter de quienes las habitaban.

  • Fachada de la Casa de los Gigantes con el pórtico, los paneles grabados y la celosía de madera
  • Persona descendiendo por la escalera de piedra de la Casa de los Gigantes
Sombra de la rejería de fachada proyectada sobre un paramento de piedra en la Casa de los Gigantes

(Foto)

David Zarzoso