Casa Latente
En una calle de casas bajas de Ossa de Montiel, un almacén guarda la forma de la casa en que algún día se convertirá. Casa Latente acopia hoy mercancía, pero su sección, sus alturas y sus huecos pertenecen ya a una vivienda de dos plantas que aún no ha llegado. Entre el presente de la nave y el futuro de la casa, la arquitectura permanece en espera.
En planta baja, una chapa metálica industrial cierra el acceso con un plano ligero y retranqueado. Sobre ella descansa una masa casi ciega revestida de enfoscado basto de cemento, aplicado a mano, que conserva el gesto de la llana y comparte el color de las viejas tapias. En el interior, una doble altura recorrida por un forjado perimetral anticipa la planta de la casa por venir. Una única ventana en lo alto deja caer la luz sobre la fábrica desnuda. Con materiales comunes y un presupuesto contenido, el proyecto hace de la espera su condición: una arquitectura presente y, a la vez, preparada para su futuro.
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David Zarzoso