Casa Latente

Fachada de enfoscado de cemento y chapa metálica ondulada en Casa Latente

En una calle de casas bajas de Ossa de Montiel, un almacén guarda la forma de la casa en que algún día se convertirá. Casa Latente acopia hoy mercancía, pero su sección, sus alturas y sus huecos pertenecen ya a una vivienda de dos plantas que aún no ha llegado. Entre el presente de la nave y el futuro de la casa, la arquitectura permanece en espera.

Vista desde la calle de la fachada frontal en Casa Latente
Vista de la fachada trasera en su entorno en Casa Latente
  • Detalle del volumen superior enfoscado en cemento basto, y el volumen inferior revestido en chapa metálica ondulada en Casa Latente
  • Detalle del interior a doble altura con bloque cerámico y estructura expuestos en Casa Latente

En planta baja, una chapa metálica industrial cierra el acceso con un plano ligero y retranqueado. Sobre ella descansa una masa casi ciega revestida de enfoscado basto de cemento, aplicado a mano, que conserva el gesto de la llana y comparte el color de las viejas tapias. En el interior, una doble altura recorrida por un forjado perimetral anticipa la planta de la casa por venir. Una única ventana en lo alto deja caer la luz sobre la fábrica desnuda. Con materiales comunes y un presupuesto contenido, el proyecto hace de la espera su condición: una arquitectura presente y, a la vez, preparada para su futuro.

Zona interior de acopio a doble altura en Casa Latente
Planta de cubiertas de Casa Latente
Fachada trasera en su contexto urbano en Casa Latente

(Foto)

David Zarzoso