Escuela en Aguas Nuevas

Escuela en Aguas Nuevas vista desde la calle, entre arbolado y arquitectura doméstica de baja altura

Una sala entre dos patios amplía el antiguo parvulario de Aguas Nuevas añadiendo un nuevo acceso y servicios para los niños y profesores. Frente a la arquitectura baja y doméstica del lugar, la intervención se resuelve con volúmenes elementales que responden a los usos que acogen, revestidos de un mismo mortero claro. Un banco en la línea de calle, un muro exento y un umbral en sombra ordenan la llegada y ceden espacio a la acera para convertirse en lugar de reunión.

Banco en la línea de calle y volumen blanco de acceso a la Escuela en Aguas Nuevas
Umbral en sombra del acceso a la Escuela en Aguas Nuevas
  • Patio de grava y plantas aromáticas entre los muros de la Escuela en Aguas Nuevas
  • Animación de un niño en la sala de la Escuela en Aguas Nuevas junto al gran ventanal
Alzado principal de la Escuela en Aguas Nuevas
Exterior de la Escuela en Aguas Nuevas con el acceso y una persona caminando
Sala de gran altura entre dos patios de la Escuela en Aguas Nuevas, con niños al fondo

En el interior, un único espacio de gran altura se tiende entre dos patios, uno de grava y aromáticas y otro de juego. Los patios filtran la luz y permiten la ventilación cruzada. Una franja lateral de muro grueso aloja aseos, hornacinas y el acceso, y resuelve la conexión con el edificio existente, que la nueva sala amplía.

Sala de la Escuela en Aguas Nuevas abierta al patio con un gran ventanal
Animación de la planta de la Escuela en Aguas Nuevas
Puerta y hornacina en el muro grueso de la Escuela en Aguas Nuevas
Sala de la Escuela en Aguas Nuevas con una silla frente al ventanal del patio
Niños sentados en el banco de la Escuela en Aguas Nuevas

El revestimiento continuo envuelve la obra por dentro y por fuera, y su textura granulada recoge la luz rasante y registra el paso de las horas sobre cada plano. En el frente trasero, un gran marco volado protege el ventanal del sol y da al patio de juego la escala de un porche. El resultado es un equipamiento sereno y sin artificio, pensado para que los niños habiten con naturalidad un espacio generoso, luminoso y en contacto con el cielo.

  • Franja de muro grueso con hornacinas en el interior de la Escuela en Aguas Nuevas
  • Esquina de un volumen con marco profundo en la Escuela en Aguas Nuevas
Gran marco volado sobre el ventanal que da al patio de juego de la Escuela en Aguas Nuevas

(Foto)

David Zarzoso